Es importante tener presente que para cumplir con ese objetivo, el mundo es más instrumentalizado, más interconectado, existen alternativas para mejorar la eficiencia y reducir costos pero sobre todo, se ha abierto una oportunidad de pensar y actuar de nuevas formas para beneficiar y prestar mejores servicios a sus ciudadanos. La meta de nuestras ciudades y el compromiso de sus gobiernos deben estar orientados a la consolidación de ciudades inteligentes, donde el objetivo sea la competitividad y la eficiencia, transformando ese paradigma de incapacidad de adaptación a las nuevas dinámicas de la sociedad y al diseño de políticas públicas que se apliquen y cumplan en el entorno de cada una de estas. Pensar en una ‘Ciudad digital’ va mucho más allá de las definiciones existentes, como la que da la Comisión Técnica de la Red Iberoamericana de Ciudades Digitales. Las ciudades inteligentes son aquellas que crean bienestar y crecimiento sostenible, que manejan y exploran la informa...